25 Febrero 2013; Delhi, India.


 

He llegado a Delhi con una hora de atraso, hago todo el papeleo lo más rápido posible y me aventuro en lo desconocido: la búsqueda de un taxi, voy al mesón de ayuda y le pregunto a una señorita que habla inglés peor que yo:

“Hola, ¿llego en 45 minutos a Hazrat Nizamuddin (la estación de trenes)?”

– No, es hora punta, la gente va rumbo a casa ahora, te tomará 2 horas.

“Que!!?”

Puta la wea“, rápidamente aplico plan B que básicamente consistía en un fondo de dinero extra para imprevistos ya que era muy posible que no llegase al tren de la tarde, nunca tuve demasiado tiempo para planificar India, de hecho casi ni lo planifique, necesito llegar a Agra hoy porque las reservaciones están canceladas y si no llego hoy, mi plan se va al cuerno.

Después de hacer crujir mi pobre bolsillo me encomendé a todos los dioses de la India -son más que la chucha- para llegar a Agra al menos a las 00:30hrs., son aproximadamente 250km de viaje, sumados a un tráfico del terror como sólo en India puedes ver.

El tráfico es distinto al de Katmandú, en Nepal es todo kamikaze, de hecho hasta aquel momento no encontré Delhi taaaaan caótica hasta que llegué a la intersección de la ruta interprovincial y la de la ciudad. BIENVENIDO A INDIA MIERDA, sólo ahí pude darme cuenta que los indios son más que los Pokemon. Todo se cruza en tu camino: vacas, motos, carretas, burros, autos lujosos, otros no tanto, furgones rebosantes de gente… en total nos demoramos 2 horas sólo en salir de Delhi y aún nos quedan 4.5hrs para llegar a Agra.

Durante el trayecto -confortable- sólo pensaba en lo imbécil que fui al haber creído que andaría como un campeón en India, de hecho es el país más complicado de los 3 que he visitado, los militares y policías abusan indiscriminadamente de su poder y la gente te quiere cagar siempre, los niños acá forman una industria limosnera de primer nivel tocando la fibra humana en lo más profundo, incluso del más duro. Es toda una institución la limosna en India, los niños primero lloran lastimeramente en tu ventana y si no logran convencerte en el idioma local cambian rápidamente a inglés, francés, español, japonés, etc. Cuando los dejas atrás te das cuenta que se ponen a jugar y a reír entre ellos.

“¿Por qué dejé India para el último?, ¿por qué no le di otra vuelta?”. En fin, los dados están lanzados, hemos salido a la carretera y mi conductor cuyo nombre no recuerdo me ofrece de una forma muy amable que me aloje en los hoteles que su otra compañía turística administraba. Me ha costado convencer al tipo más de una hora que no me interesaba su propuesta, son duros estos weones, más encima me he ido enchuchando progresivamente con los indios en general, atribuyo mi amargo estado a una mochila llena de prejuicios que he venido cargando desde que salí de Katmandú. “Que en India todos te quieren cagar”, “que es sucia”, “que la gente es como el orto”, etc. Finalmente el taxista resultó ser un tipo genial, me comentó de su pueblo natal, su patria amada y su religión. Se sentía orgulloso de ser un hinduista 100% comprometido (según él 30% de la población es comprometida con la religión hindú). Falta poco, una hora nos separa de Agra, la carretera es una maravilla, es nueva de hecho y consta de 4 carriles por sentido y son muy pocos los autos que se dejan ver a estas horas de la noche, la gigante y misteriosa Delhi duerme en este momento y nosotros aprovechamos la carretera despejada para ir a Agra a sólo 95kms/h…una marav… ¡puta que es lento este weón!.

“Señor es que yo soy un verdadero hinduista,

soy respetuoso, no bebo, no manejo rápido…

soy muy seguro”.

Menudo paquete han escogido para llevarme a Agra, definitivamente este tipo vivía debajo del agua. La voz del conductor era profunda, lenta y muy servicial, casi anestésica y era acompañada por un rostro igualmente amigable, miro la hora y la ansiedad aumenta, son cerca de las 23hrs, falta poco. Súbitamente el conductor detiene el auto en medio de la carretera sin decir palabra alguna, por un sonido de bolsas plásticas deduzco que va a sacar algo… y si, saca unos cuencos pequeños y una especie de plastilina que dispone en los cuencos. Las formas de estas plastilinas son iguales al cerumen que Shrek se sacaba de las orejas y que luego prendía con un fósforo… éstas también son velas y son acompañadas de una foto perteneciente a alguna deidad hindú que no logro identificar. Has de saber querido lector que los hinduistas tienen más Dioses que dinero en sus bolsillos o comida en sus platos. Así el taxista se pone a rezar, realiza algunos movimientos llevando su mano al rostro y luego entona una canción, tras 30 minutos de gestos, olores y rezos el auto se pone en marcha, el hombre aún no dice nada y se mantiene en silencio haciendo sus reverencias durante el camino, le pregunto que mierda es lo que acaba de hacer y me responde con un silencio solemne, fue un momento único y especial dentro del caos que ha sido mi ingreso a India. De pronto pienso que me habría perdido toda esta devota manifestación si hubiese agarrado el tren a tiempo, de pronto vuelvo a ser el de siempre, sin prejuicios ni apegos, simplemente siendo y tratando de validar mis decisiones… “después de todo esto he tomado la opción más lógica, cómoda y rápida”.


*

 

N Home Stay

Estoy en Agra, sólo hay vacas transitando en las oscuras calles de la ciudad, algunos Tuk-Tuk (autorickshaw) deambulan sin pasajeros y algunas personas husmean en la basura. De pronto a mi derecha se levanta como una sombra bermellón el famoso Agra Fort…”al fin” exclamé, necesito llegar a la hostal y descansar de este largo día que partió en Katmandú escapando de Kabiraj, almorzando con mi Ganesh y terminando en Agra tras una aventura de aquellas en Delhi.

Hemos llegado así a la “N Home Stay”, según Trip Advisor es una de las mejores y más económicas guest houses en Agra y lo compruebo apenas entro por su portal. Es simplemente una vivienda familiar acondicionada como pensión y es el hogar de Shiron y su familia, quienes se distribuyen todas las funciones del negocio familiar. Shiron es mi anfitrión, es alto y muy amistoso, cuando lo vi me dije: “este compadre es un poco nerd”, y es que Shiron tiene todo el perfil de uno (lentes / semi-gordo / voz de guagua ) y acerté, Shiron no sólo es nerd, si no que es el menor de sus hermanos, “my baby” lo llama su madre, Nagma, quien ha intentado inútilmente buscar una esposa que lo aleje del PlayStation.


No le veo mucha fé a esa empresa sinceramente.

 

@rugiendola En Agra, India al fin, después de perder el tren por culpa de un vuelo atrasado, grrr

Son cerca de las 1:00hrs. y Shiron gentilmente se apiada de mi rostro demacrado preparándome un omelette con tostadas y té, gracias!

He estado este mes alojando en un montón de lugares y sinceramente el “N Home Stay” es el mejor en el que he estado. Acá no hay lujo alguno, es un hogar común y corriente en el cual vives inserto en la dinámica de una familia india musulmana (doblemente hospitalarios) como un hijo más, como un nuevo integrante de la familia. Incluso estuve apunto de ponerme a jugar PlayStation con Shiron mientras su madre hacía el desayuno. Por tiempo el combate de “Tekken” -por suerte para él- no tuvo lugar pero si van algún día a Agra, alojen acá, es lo más cercano a un hogar en esta parte del globo.
Hora de dormir, mañana tenemos un día de locos que será coronado con la visita nocturna al Taj Mahal.

 

Capítulo 15: Agra, Latinoamérica al lado del camino.