Sábado 5:00 am

Dpto de Gonzalo

No pudimos dormir nada maldición! anoche nos juntamos con la Erika y Cachitos, no estaba planeado pero fue lejos la mejor decisión de la noche, uno quiere rodearse de la gente que uno estima cuando emprende un desafío. Partimos en cleta ese Viernes, me sentía a toda raja cleteando por Providencia, Gonzalito compró unas Cuzqueñas CALIENTES, mientras yo le mandaba a Victor un mensaje haciendole bullying al “Ron Botrán”

Ya donde cachitos nos reimos mucho, webiamos, debatimos y como siempre todo fue perfecto, eran casi las 2:00am, Cachitos corría el maratón el domingo así que aprovechamos de tirarle todo el ánimo posible!…

Estaba despierto cuando el despertador sonó, paranoico por no quedarme dormido entre pestañeo y pestañeo miraba el reloj del celular…3:45 / 3:55 / 4:15… etc.

 

Despertamos! Gonza se paró en medio del depto mirando a su alrededor.

-“Parece que se me está quedando algo”

 

Y si, se le quedarón más cosas que la cresta a fatalito!… un gorro, las gafas, los zuko Go, los platos, entre otras cosas. Teníamos que llegar a las 6:30 a casa de la Vivi, quién gentilmente nos invitó a todos a desayunar a su casa. Vivi es una mina bakan, muy simpática, es bajita pero muy aperrada, tiene su dosis de sarcasmo y la talla rápida!

gracias por el desayuno maldita!, desayuno que constó de pan con palta, margarina o jamón ( o todo junto!!!) , tecitos místicos, de mango y otras rarezas, me fui por lo más tradicional y opté por un Early Grey.. todo muy la raja. Entre Talla y talla llegó Aníbal y con su llegada se completó el grupo formado por Luchito, Gonza, Vivi, Aníbal y yop.

Cargamos el Jeep de Aníbal, en realidad el lo cargó, su “legismo” no tiene límites, el si sabe como meter 100 gallegos en un fiat 600, con un orden notable distribuyó todo nuestro equipo en su auto, m sentí al fin feliz, ya que todos me comentaban de la habilidad que tenía Aníbal cargando cosas en poco espacio y yo al fin era participe de ese acontecimiento!. Luego de un Cachipún bien rancio fui acreedor del asiento del copiloto, en parte por que todos los demás querían dormir y por que tengo las patas muy relargas!

El playlist de Aníbal es una cosa de locos, yo pensé que mi playlist era variado pero mi compadre me dejó muy lejos. En la costanera rumbo a Farellones sonó la música del INSPECTOR GADGET!!!! y todos silvamos, un rato después sonó Jurassic Park y rematamos con Indiana Jones mientras que frente a nosotros se elevaban el Plomo y mi Leonera querido, un notable marco musical para tan bello escenario mañanero. Veníamos hablando de todo, cerro, música, cine… y derrepente todo se fue a negro y me quedé raja! soy una mierda de copiloto, desperté raudamente al sonido de AC/DC. Poner música en ese auto es realmente un desafío a la ciencia moderna, pone a prueba todos tus sentidos… y peor si la canción que suena no te gusta o si quieres regular el volumen!!! Aníbal hacía todo con gran maestría, más q mal es su vehículo.

 

Sábado 9:05am

Andariveles en la Parva

Estacionamos  en la Parva, hora de ponerse bloqueador, pagar el andarivel y partir…

Vivi y Lucho fueron los primeros, Gonzalito y yo les seguimos… en realidad… fatalito y yo.

La “técnica” es la siguiente:  si subes en pareja cada uno se pone a cada lado del andarivel, cuando este se aproxima subes tu mochila y la pones al centro, luego te sientas junto a ella en un extremo y listo! Gonzalito no entendió nada y tras un sonoro “AAAAARRGGG” me percaté que la humanidad de mi amigo yacía bajo el andarivel y estuvo apunto de volver a golpearlo en la cabeza cuando Gonza se incorporaba… JAJAAJAJAJA mi escandalosa forma de reir resonaba fuertemente y tras un posterior “pero weon!!! estay bien?” el andarivel se detuvo abruptamente solo para que Gonzalo pudiera sentarse como correspondía. De la caída no hubo registro, queda entre Gonza, Aníbal, el maquinista y yo (espero jaja). El Bullying llegó hasta el fin del trayecto, obviamente partí como toda una vieja de mierda a contarle al Lucho, a lo que me responde:

-“jajaaj por eso se paró el andarivel?”. A esa altura hasta el otro maquinista trataba inutilmente de ocultar su risa. Pero como siempre mi buen amigo Gonzalo, estoico, con una gran sonrisa y una increíble paciencia aguanto un vendaval de tallas que solo cesaron cuando nos pusimos nuestras mochilas y nos enfrentamos al primer acarreo.

El equipo es fuerte! la Vivi una máquina, incluso llevaba mucho mejor ritmo que nosotros, demostró una gran resistencia y de cuando en cuando nos contaba alguna tallita de Tantauco, por ahí salió el “liberen a Willy”, “las Toninas” matutinas de Aníbal! aajjajajaja, tras pasar el acarreo descansamos, comimos algunas tonteras, hablamos de la vida y partimos nuevamente…Luchito venía muy cansado, tenía una mochila pesadísima, ¿Quién sabe con que clase de artefactos venía?, fue un misterio que se fue revelando durante la aventura.

Avanzando hacia el cerro la Parva el grupo se separó, Vivi adelante, yo siguiendola, Gonza, Lucho y Aníbal que quedó intentando recordar el nombre de una mina rudisima que encontró a la pasada. El siguiente descanso fue el refugio de montaña, bajo la Parva, ahí estuvimos unos 20 minutos viendo como pasaban weones, unos de hecho  venían con 5 gringas..

 

-“Adonde van?” preguntaron

-“Leonera”

-“y uds de dónde vienen?”

-“del Pintor loco, súper extremo, acampamos en la pirca y “ATACAMOS” cumbre de madrugada”

 

JAJAAJAJJAJAJA mi risa no dió más, si querís engrupirte unas gringas no podís quebrarte en la cumbre del pintor pos rambo del jardín!, “atacar” la cumbre del pintor que es eso!!!.. las gringas lo miraban embelesadas de hecho Aníbal les preguntó algo y ni pescaron… finalmente el weon la hizo de lujo y se fue…

Seguimos..Luchito no se sentía del todo bien, Gonza poco a poco experimentaba el mal de altura. Ya en el acercamiento al pintor Lucho venía complicado, luego de hacerme el lindo con una gringa que me metió conversa ( me sentí la raja hasta que supe que también le metió conversa a lucho… SUELTA!!! jajajaa). Llegamos a la pirca del Pintor y nos quedamos RAJA!! una hora aprox. El objetivo era llegar a Cancha Carreras pero en ese momento la paja fue más fuerte y nos venció.

Al despertar saludamos a 3 aventureros, 2 locos igualitos a HANSON!!! blanquitos, rubios, onderos y muy pasados a caca, venían con una mina morena y no muy agraciada, venían del Leonera, salieron con 26 litros de agua para 3 personas!!!. Ahí solo atiné a mirar a Lucho, tenía cara de espanto.. “Nos vamos a morir” exclamo!. El agua era un bien preciado y escaso en nuestra empresa, siempre fue un tema, con Gonzalito pasamos largo rato pensando como empujar accidentalmente al Lucho apropiarnos de su agua y que luego llegara un cóndor a comerselo y así nosotros quedarnos con agua y un pollo asado para la cena. Finalmente nada de eso sucedió y seguimos rumbo a Cancha Carreras, a esa altura Rage Against the Machine sonaba más fuerte y el hambre sumado al insoportable calor nos estaban pasando la cuenta.

Llegando a las pircas, nos encontramos a 2 minas que nos repartieron mucha buena onda…

 

-“olvidense de la ciudad”

-“olvidense de la pega”

 

Aníbal se me adelantó y les dijo

-“nosotros somos los que tenemos vacaciones todos los fines de semana”

 

y bajamos a armar el campamento…Si todo eso hubiese ocurrido en una película de samurais, Aníbal tendría miles de pétalos de cerezo cayendo a su alrededor. Pero no, estábamos en un peladero seco, rocoso y con un sol que nos hacía pedazos!.

Armamos campamento…Gonza se preocupó del almuerzo, le quedó increíble me lo comí todo ya que por efecto de la puna mis compañeros no tenían apetito. Todos nos acostamos a dormir una súper reponedora siesta. Gonza y Lucho no daban más con el dolor de cabeza, hicieron uso y abuso de mi botiquín jaja!

Eran cerca de las 20:00 “puta!, me voy a perder el atardecer”, salí raudo con mi camarita amiga para capturar tan sublime momento, cada cierto rato en la más completa soledad imágenes de gente querida aparecian como un abanico en medio del cielo, solo en la nada te das cuenta de la fragilidad del todo, que esa cosa que algunos llaman felicidad…es gratis  y está en lo más simple… en el pajaro que te canta, en el viento que te susurra poemas al oído, en el cerro que miras y en el beso en el hombro… haces un balance de todo y PAFF, piensas en el ahora, apunto de guiar a grandes amigos a la montaña que cambió tu vida para siempre…

Subí el Leonera en Enero de este año, sin conocer a nadie, me aperné al grupo de trekking Santiago y subí junto a ellos en una jornada durísima, ese Leonera me dejó nuevos amigos en un momento personal realmente difícil tras una ruptura super triste quedé con un vació notable, vacío que se comenzó a llenar paso tras paso en esa aventura.

Ese día subiendo el primer acarreo me encontré a Luchito que venía bajando del Pintor, momento notable donde tras una abrazo honesto me regaló frases de aliento que agradezco hasta hoy… y de bajada!! me encontre al Erik!, mi hermano, siempre ahí, siempre apañandome, puteandome cuando es necesario, mi primer gran compañero de aventuras!

Que ganas de subirte a ese cerro weon, gracias por todo!!

Aquel día subí hecho un estropajo y bajé como un León, con amigos nuevos y con una determinación a prueba de todo.

Al lograr mi primer Leonera me dije: “Tengo que hacer esto con mis amigos y ahora era el turno de ellos, quizás como yo esa vez… también ellos suben con fantasmas, miedos, penas o desafíos personales, es todo aquello un ingrediente más en esa excusa llamada montañismo, en donde la meta no interesa si no se hace con gente de verdad, honesta y sencilla.

Al rato llegó el Lucho y Gonzalito y dimos jugo con fotos y Bullying de calidad, casi son las 22:00, Gonzalo le escribe a su Padre, Guerrero de cerro como nosotros al parecer, me dio un gusto gigante y me acordé de mi vieja, de origen humilde y carente de mundo… me acordé de cuanto goza cuándo le cuento las historias o le muestro las fotos de las aventuras del finde… hace rato no comparto con ellos, hace rato que me siento un allegado en casa, hace rato que he querido abrazar a mis viejos fuertemente.

en fin..

Era mi turno en la cocina! pero nadie quería comer 🙁 cené las sobras del almuerzo, puse el despertador alas 4:00am y a dormir!

mañana es el día

 

 

Domingo 4:00am

Cancha Carreras

Un viento potentísimo y frío azotaba nuestra carpa (aún sin nombre), mi preocupación era que el mal tiempo nos golpeara, salí a mear y con felicidad veía cada una de las cumbres que se erguían limpias y brillantes por efecto de la luz de luna, vigilantes, silentes…. y ahí estaba el Leonera, cada cierto rato lo miraba y le decía “voy por tí nuevamente mierda”.

 

Pasamos una muy buena noche, Gonzalo amaneció la raja, las oraciones de Luchito surtieron efecto ya que estaba como tuna! como pa ir a un matrimonio sin ley de alcoholes. A mi compadre le correspondía el desayuno, muy motivado hirvió el agua y se vino a nuestra carpa a desayunar, ni te explico el menú! partimos con té y galletas con salame, objeto que claramente fue el blanco de las obsenidades más asquerosas de la tierra, a esa altura el pensamiento era “si Gonza no tuviera la paciencia que tiene probablemente nos hubiera sacado la cresta hace rato”. Todo esto mientras lucho se jactaba del porte de su salame, le retiraba el forro con gran dedicación y después lo fileteaba!!!. Luego sacó unos mariscos de muerte!!!!! riquísimos, que gran desayuno, que motivados nos dejó, fue un golpe anímico importantísimo, ánimo que se vió mermado brevemente al saber que Aníbal y Vivi no nos acompañaban, Aníbal pasó una noche del terror y ella aperrando a su partner se quedó. Un silencio nos invadió en ese momento, Lucho tuvo una mirada de “y ahora que hacemos”, no duró demasiado ya que empecé a aleonar a los muchachos, sacando calculos y contándoles de mi primera aventura por estos lares…

Esperamos que Gonzalo saliera de una vez por todas del saco de dormir y se dignara a equiparse jajaja!! cada cierto rato Lucho nos presionaba..

– “10 pa las 6!!!!” / “5 pa las 6!!!”…

 

… y Gonza no terminaba, se le quedó su zuko Go, se armo con el gorro y las gafas que le prestó la Vivi y a las 6:05 iniciamos la aventura!

 

 

Domingo 6:05

Rumbo al Leonera

 

Una bondadosa noche nos cubría, como diría mi amigo Pedro, otro aventurero solitario a quién estimo a pesar del poco tiempo que hemos compartido. Del trayecto no voy a comentar, lo hice en la historia anterior (http://www.facebook.com/note.php?note_id=3072228842681) Acá lo importante era que Gonzalito y Luchito llegaran seguros a la cumbre, esta es la primera vez que guío, cuando el Lucho no pudo subir el Leonera le escribí en su facebook algo como “Weon, pa la próxima vamos juntos y lo hacemos”. Hoy

cumplo con mi palabra” me dije y le dimos!

El Sendero en Cancha Carreras no es muy notorio, además decidí ir en línea recta para ganar tiempo, ¿el plan? muy sencillo, llegar al fondo del acantilado y doblar a la izquierda hasta el “puente de piedra” (como llamo a esa formación rocosa a veces tan difícil). Me desvié 3 minutos del camino nada más, a momentos Lucho me pedía que no me fuera tan rápido, así que regulé mi ritmo y nos fuimos tan juntos como nos fue posible.

Ya descansando en la mitad del “puente” le mostré el lugar donde perdimos a Pedro en nuestra primera ascención, los motivaba a continuar, el camino en esa parte es difícil, un mal paso y chaito… Cada cierto rato paraba, me daba vuelta y veía a los muchachos un poco lejos.. a medida que se acercaron más .. “dense vuelta!”, se estaban perdiendo la salida del sol, asomando sus primeros dedos por los Andes, recortando la montaña con una sutíl línea amarilla… ya! hidratarse y seguir! Salimos del puente al fin, venía el zig zag y la subida cabrona.

Cada cierto rato contaba una anecdota de la aventura pasada, con el fin de descomprimir un poco el ambiente con el mal de altura manifestandose en mis amigos, por petición de estos esperamos al principio de la subida cabrona, un acarreo de mierda con piedra suelta y mucha pendiente, Ahí tuvimos nuestro primer encuentro con los “Demonios de Montaña”, acamparon cerca nuestro tras subir a pata todo el trayecto del andarivel, entre ellos estaba “Martelli”, amigo de René y participante en algunas salidas con Aro26. Compartimos con ellos durante muchas ocasiones en el ascenso.

Impresionado de la humildad de sus recursos, en un deporte  tan de “elite” por los altos costos del equipo pensé “estos son de los míos” y me remonté años atrás cuando de pendejo subía el cerro con lo puesto… jeans, zapatillas de lona, camisa de franela y mucho pan con salchichón. Los personajes más longevos de los demonios tenían ojos pentetrantes, rasgos marcados y y rostros ajados… su rendimiento físico los hacían relucir como guerreros de batallas incontables y hábitos nobles, tras compartir un chocolate esperábamos a nuestros respectivos amigos, uno a uno lentamente iban llegando y se iban ubicando en un sector que llamo “piedras lunares”, formaciones rocosas extrañísimas, quizás volcánicas. Quería que descansaran ahí, en un lugar tan fuera del contexto en el que desarrollabamos nuestra aventura.

Seguimos caminando hasta que llegamos a ese fatídico lugar, en donde casi renuncio, alucinando y con mucho dolor.. Les conté la historia de como perdí la noción de la realidad, el camino y como a punta de pura voluntad fui capaz de llegar a la cumbre, pura cabeza!

Cada cierto rato les animaba o los detenía para que observaran a su alrededor esas vistas que no tienen precio, como la experiencia que cada uno estaba viviendo de forma personal.. un  minuto para hidratarse y VAMOS MIERDA, cada vez falta menos!

VAMOS LUCHO WEON!!!! paso a paso mi compadre se acercaba más a la meta y con ello una cosa rara en mi pecho se empezó a manifestar, el ego se desvanecía y me dejaba desnudo frente a mis compañeros, ya poco importaba mi rendimiento personal o ganarle al cerro otra vez… mi objetivo era que llegaramos JUNTOS!! como un solo cuerpo,  con un solo espíritu, sanos y contentos!. Quería guiarlos bien, quería que fuera una experiencia única para ellos, tal cual lo fue para mi y nada.. a seguir peleando contra la fatiga, la altura y los demonios!

A 40 minutos de la cumbre el cuerpo se me queja… “cabros! espérenme, quiero cagar” exclamé! con fuerza. Ni te explico la experiencia que es eso a 4.800 metros de altura, eran verdaderas estalactitas, armas mortales inoloras dispuestas a hacer mella en la armadura más fuerte, ese momento me dió una satisfacción notable y un congelamiento momentáneo en el culo…. Seguimos a paso firme, a ratos tenía la sensación de que no había evacuado todo, que había apretado los cachetes demasiado pronto.. finalmente no pasó a mayores y me jacté de mi accionar.

Ya estábamos apunto de atacar la cumbre, llevé a los muchachos por un camino diferente, un poco más “sencillo” que el que tomé la vez anterior, resultó ser súper matador lo que me llevo a aleonar a mis muchachos con más fuerza aún, mis grandes compañeros, mis buenos amigos… Gonza amigo silente, paciente con un corazón bondadoso que no le cabe en el pecho, portador de un sentido del humor poco visto y para mí un grandísimo amigo.. Y Lucho, mi viejo perro, más prendido que tele de conserje, aperrado, apañador… ad portas de su tan ansiada revancha.

Llegué a la cumbre tipo 10:35, me salió a recibir el mero mero de los Demonios, tras un gran abrazo me devolví y era el momento de hacerse cagar la garganta gritandole a los cabros, el primero en llegar fue Gonzalo que me paró los pelos al verlo quebrarse, tras un abrazo apretado y un te quiero nos tocó el turno de animar al Lucho, juntos!… venía apenas mi compadre pero su sonrisa, a metros de lograr el objetivo iluminó todo el lugar, jamás podría olvidar esa sonrisa con sabor a revancha… con sabor a “ahora te gané conchetumadre!”… puta que grandes fuimos, fundimos todo en un abrazo que dificilmente podremos olvidar. Compartimos y recibimos a todos los demonios que venían llegando, luego de compartir el whisky respectivo emprendimos el regreso, hechos una corneta bajamos rápido por todos esos lugares en los cuales libramos combate…bajando pensaba…”como le habrá ido a Cachitos en su carrera” después de ver a un tipo con sus 2 perros a 4800 metros!, descansamos un poco, la puna casi ni me tocó, Gonza estaba un poco mareado y al Lucho se le paso todo mágicamente… seguimos dándole a tranco firme por el cerro y el puente de piedra… ya en Cancha Carrera los 3 alineados y caminando en línea recta hacia el campamento, esperando que en algún momento Aníbal apareciera y nos tomara una foto, foto que nunca llegó jaja.

Al llegar nos enteramos de que “la transpiración condensa” y de como hacer un 69 de montaña con nuestros querídos Vivi y Aníbal…. tras esperar a fatalito hasta el infinito y aguantar a lucho con su… 10 pa las 3!!!!, 5 pa las 333!!!!! vamos muchachos!!!!. nos largamos rápido, nos tomó menos de 2 horas llegar al andarivel.

La pasada por el Pintor fue nostalgica, Juanito mi partner en Dientes de Navarino subía el pintor por primera vez al parecer, no lo divisé y no atiné a gritar pero sabía y estaba seguro que estaba ahí.. de hecho abajo pille su auto y le dejé un mensaje con un gran bullying…Nostalgia por que es el cerro de la Lore, quizás la persona que más he amado en la vida, cerro que escogió para dar término a un ciclo importante de su vida, me hubiese gustado pillarte subiendo maldición! tu ánimo, tus regalos y consejos me acompañaron en esta aventura maldita Babysec! jajajaja. Seguimos bajando y el recuerdo de la patota aparece, ganas de hacerlo con todos juntos es mi sueño…. hubo tiempo para la familia, el perro y el día a día…. Todos tuvieron un momento en mi pecho inflado de tanto sentimentalismo, de tanto espíritu de compañerismo, de hermandad….

Vivi se saco la mierda llegando al andarivel!! no te podís caer quedando tan poco!!!!

Gonzalo finalmente aprendió la técnica y pasó ileso por el andarivel… tras “2 horas y 30min”, calculo que me hizo merecedor de un bullying sin precedentes nos sentamos en Plaza Ñuñoa a disfrutar de unas merecidas cervezas… estaba en otra, mi cabeza seguía arriba, la ola de emociones crecia paulatinamente, luego llegaron las niñas con el Andrés, Eri y Cachitos, gracias por haber estado ahí maldiciones, en el inicio y en el término de la aventura. Gracias Lucho por tus nobles y desinteresadas palabras hacía mi persona, mil gracias amigo…

La ola de sensaciones se convirtió en un tsunami regresando a casa, mis ojos se humedecieron y me quebré a vista y paciencia de la gente que venía del mall, del carrete o la pega… el peso de una jornada intensa e inolvidable me cayó encima como un pesado bloque de concreto que no pude ser capaz de aguantar y no se disipó hasta que habiendo llegado a casa agarre a mis viejos con fuerza y les dije:

 

“Tienen un hijo feliz”

 

Quizás de esto se trate la felicidad no? dura poquito pero pucha que es rica!

 

Este es mi regalo amigos, mis compañeros, compartan, copien modifiquen lo que quieran…

es suyo!

 

un abrazo a todos, los quiere

Andrés, corazón de León!